lunes, 16 de octubre de 2017

NO COMAS MI CORAZÓN: Prólogo.




Militia est vita hominis super terra

La presencia de esta cita latina de la Vulgata y del libro de Job en uno de los primeros poemas de este libro; cita, por otra parte, tan sugerente siempre y tan cercana al concepto de aventura poética, le sirve a Pablo Malmierca para continuar la senda que tomase en su anterior y arriesgado libro dD, en el que a partir del concepto de desgarramiento, marcado desde su inicio por una cita de Hegel: “El espíritu solo conquista su verdad cuando es capaz de encontrarse a sí mismo en el absoluto desgarramiento”, se plantea una aventura dialéctica a través del amor en la que el héroe de aquel libro frontera, dD, aparece ahora como un sujeto épico y poético, como un Hércules de carácter mitológico, en continua lucha para llevar su vida sobre la tierra desde la óptica del amor desgarrado y descorazonador, y la pérdida, o la transformación de la palabra y el poema enredados y ofrecidos al modo clásico, en esa épica peculiar y tan de reliquia que expone de forma clara entre sus versos.

No comas mi corazón, supone una clara continuidad, ahora desde la complementación de la épica del mundo clásico o barroco, con la propia forma de decir del poeta, con ese mundo de introspección psicológica que apareciera en sus versos anteriores y que definen su voz y su forma de mirar (“Esencia de continuidad / en el cuerpo ajeno del pasado”). 

No obstante, conviene decir que en este caso el lector va a encontrarse con una serie de poemas ubicados en una suerte de sinfonía de transformación simbólica estructurada en seis tiempos diferenciados, en los que el proceso creativo avanza y se desarrolla significativamente desde la presencia inicial de un héroe cercenado hasta su transformación en otro personaje diferente gracias a la poesía. Todo ello al lado de cierta dualidad continua que obliga al autor a buscar una salida necesaria (“Después de morir en todo/ vivir instalado en tu cuerpo”) a través de las palabras y la experiencia poética siempre en lid y renacidas, a veces, de sus propias cenizas dialécticas: “prólogo / epílogo”, “pensamientos/sentimientos”, “humedad / sequía”, “tú / yo; todo / nada”. 

Igual que sucediera con dD, en este libro frontera, -como podríamos definir la forma de construir los poemas de Pablo Malmierca-, aparece la búsqueda de la identidad marcada por una forma de lucha (“preso del ritmo de tus versos / de la sombra de sus pasos / de la crisis de su fuego”), de militancia en esta poesía desgarrada que se encuentra latiendo en los diferentes estados físicos de la materia, líquido, sólido o gaseoso; estados que se entrecruzan mezclándose con otro nuevo, que intersecciona con ellos complementándose, y que parece ser una especie de estado físico poético de carácter poliédrico, centrado en esta peculiar forma de mirar, caleidoscópica y vítrea que busca su salida en la luz de una poética peculiar, tan tenaz y dura como la propia soledad.

La mezcla, la trabazón de la palabra poética y las citas clásicas con un lenguaje de lucha y unos parámetros y personajes, a mi modo de ver y como ya apareciera en su anterior libro, simbólicos y cercanos de alguna manera al mundo del Cómic y a cierto tipo de barroquismo, hacen de No comas mi corazón, un libro de poemas que podríamos incluir en un modo de escribir que, atendiendo a sus ingredientes poéticos, épicos y próximos al Cómic, calificaríamos -sin querer crear ningún tipo de categoría poética sino un modo de acercamiento a esta escritura- como una muestra de lo Poepicómic, donde el personaje épico, el poeta en este caso, como un Caravaggio redivivo en los versos y blandiendo esa “Humilitas occidit superbium” que aparece citada en el poema Vanitas vanitatis, llegará a ser consciente de que el orgullo y la codicia del héroe solo pueden desaparecer tomando la espada de la humildad para cortarle la cabeza al gigante de los miedos, la angustia y la pérdida de ese amor. Humildad necesaria desde la que busca integrarse en la experiencia y la aventura poéticas para encontrar una salida (“Reiné triunfante sobre el fracaso y la codicia / en tu nombre ignoto desequé raíces / navegué en un viaje inacabado”); por eso el poeta luchará desde esa sencilla humildad de entrega, pues se sabe necesitado de la otra parte de la dualidad a la que busca para integrarse (lugar / no lugar) y encontrar alguna salida.

En el análisis de la presencia de lo Poepicómic entre los versos de Pablo Malmierca y desde la propia aventura amorosa, no deja de ser curiosa y llamativa la importancia que tiene la cita de Fausto de Goethe que aquí se incluye: “Vi veri universum vivus vici” y que, como sabemos, aparece en el Cómic original V de Vendetta de Alan Moore en el que se basa la famosa película; así como el personaje Tetsuo “El hombre de hierro” tan cercano al Cómic; los inquietantes personajes nórdicos, Geri y Freki, lobos de leyenda y compañeros de Odin, representantes genuinos de la codicia; o los interesantes, intrigantes y descorazonadores amores de reliquia medieval entre Crisele y Memmón.

Ese poder de la verdad que aparece en la cita de Fausto y que Pablo Malmierca incluye de manera tan certera para elevar el orden poético, aclara el contenido moral de este libro que basa su forma de mirar (“Si supieras el valor de una mirada/ no venderías cara tu presencia”), su aventura y su lucha poéticas (Quamodo fabula sic vita), en una necesidad de salvar en la lucha de amor en la que se aventura, al menos las palabras; aunque el grito del poeta, -que desgarra desde dentro-, suponga un cuchillo que flota avisándole a él y al lector de lo necesario que es el compromiso poético que implica la cordura. 

Resulta curioso observar cómo también, a tenor de la aparición de este punto de vista moral, parece que lo que hemos llamado aquí Poepicómic, característico de esta forma de hacer versos, se complementa con un posible modo de mirar más Poeticómic, que conformaría una de las claves de esta peculiar, ética, intensa y cruda poesía, a la que desde No comas mi corazón, el autor nos está invitando. 


Luis Ramos de la Torre, prólogo a No comas mi corazón, de Pablo Malmierca (PiEdiciones, 2017).


viernes, 13 de octubre de 2017

UN POEMA de JULIA GUTIÉRREZ



Yo no sirvo para poner floreros
en la mesa ni coser dobladillos
porque ciertas reglas lo dicten,
no sé cocinar ni recordar
que a las dos cierra la panadería,
no sé estar atenta en una conversación
sobre lo que ha subido el agua,
tampoco hacer planes para echarle migas
a los patos del estanque los domingos.

Yo me fumo los días y escribo poemas,
no quiero relojes ajenos que me recuerden
que llego tarde a mi propia vida,
voy manteniendo el equilibrio
entre el arranque de ira y la paciencia
en el atasco que conduce al hastío
de ser adulta camino del trabajo.

A mí no me gusta madrugar
me gustan las madrugadas,
me dejo los paraguas en los bares,
me apunto al penúltimo whisky de la noche
mientras dejo fluir mis emociones
y a veces me quedo en punto muerto
en el momento más crítico.

Yo sé estar sola pero también
echar de menos que me recuerden
que se me olvidan las llaves.
No sé mantener la esperanza
ante la certeza de una puerta cerrada
ni sé retener a nadie a mi lado:
los rehenes no me gustan
ni los rompecorazones.

Algunos días mi cabeza es un globo de helio
enganchado en una nube
pero todos los días silbo canciones en el coche
manteniendo el tipo ante las imposturas
consciente del precio de la vida
siendo fundamentalmente mía
dentro de mi desastre.


Julia Gutiérrez, del blog A la cola del viento.


Imagen: Johan Fournier

lunes, 9 de octubre de 2017

UN POEMA de JUDITH RICO



La vida se me hace agua
para tus flores,
y tú no estás ahí para decirme
que las margaritas no toleran la sal
o que odias cuando escribo poemas
y los sujeto con mis horquillas
a los tallos que quedan atrás
acariciando el mármol.

No vienes,
pero sigues estando.
No estoy,
pero seguiré viniendo
hasta que el corazón se me haga agua
y muera evaporándome en tus jarrones.


Judith Rico


domingo, 8 de octubre de 2017

TU PRETÉRITO OLVIDADO por AINHOA MARTÍNEZ RETENAGA



Tendida en la almazara de una compunción bastarda,
arrodillada ante el cimacio antropomórfico
de una exultación aviesa,
doblegada tras las batipuertas apócrifas
de tu caquéctico abatimiento.
Y la imponderable fonología de tu gañido,
taladrando la fisiología inexacta de mi cerebro desfigurado,
agigantando la desolación aguerrida de mi memoria ulterior,
ultrajando la pronunciada espadaña
de mi paradójica cordura;
engendrando la voz invicta que en tus manos no soy.
Discurre fastuosa por el epitelio de tu convulsión,
una algarada que negligente obstruye
los huecos de tu respiración marchita
que execrable y agreste,
me mira.
Yo torno óvalo la delicuescencia de tu nombre
y me sublevo contumaz contra lo punible de su retirada.

Ainhoa Martínez Retenaga


viernes, 29 de septiembre de 2017

¿DE QUIÉN HABLA EL VERBO? por LAURA MARTÍNEZ GARCÍA



¡Oh!, haber curvado la línea recta, torcido el gesto en un mohín, desatado las iras en exacta puntualidad inglesa, me convierte, acaso, en ilesa muerte, y eterna vida.

¡Oh!, haber salpicado el magnetismo de las viejas palabras, pulido y abrillantado la bruma, y una incierta incógnita en el modo de resolver los problemas que surgen, me convierte incluso, en pasión.

¿De quién habla el verbo?,¿a quién describe el adjetivo?, ¿quién atiende al sustantivo que nombra lo innombrable, borra lo imborrable, vence lo invencible?.

¿Qué circunstancia complementa al tiempo?, ¿qué miedo causa la huida sin excusa en el laberinto del estío?.


Laura Martínez García


martes, 26 de septiembre de 2017

SIEMPRE FUE EL MOMENTO DE TODO por PABLO MALMIERCA




Hubo un tiempo en que desprecié el mundo,
ahora,
permíteme mirar hacia un lado
para no ver las lápidas del olvido,
las brasas de la tierra,
los fuegos otoñales,
la mordedura de la mangosta,
al fugitivo decapitado.

Sí,
hubo un tiempo de pánico y rechazo,
donde las libélulas
devoraban a las medusas,
mientras mi mente viajaba a través del ruido.

Sí,
hubo un lugar alimentado por el odio,
cubierto de huesos carcomidos por la rabia,
con la circulación esclerotizada
y los brazos pegados al cuerpo como losas.

Sí,
hay un momento
donde todo cambia,
donde dejas de mirar a un lado,
donde la vista se hace puente,
donde los brazos convergen.

Sí,
hay un momento
para la vida después de la muerte.


Pablo Malmierca


lunes, 25 de septiembre de 2017

ECHAR A VOLAR por VALENIA GIL



Estoy sensible, muy, muy sensible... todo me emociona, me emociona una canción, me emociona un señor sonriente que da vueltas y vueltas cojeando levemente por un ictus habiendo perdido el habla pero no la enorme sonrisa que cada mañana me dedica y yo me emociono, le sonrío y giro la cara y me caen las lágrimas por él... qué bonita es la vida Dios, qué bonita es pese a todo... esa sonrisa de ese hombre, esa otra de una mujer empujando un carro de chatarra pero capaz también de sonreír pese a todo... tal vez porque les queda lo mas importante... la vida... la vida...

Y yo quiero comerme la vida a bocados y volver a ser la que siempre fui y dejar de ser la que anduvo a la deriva por mares turbios de bebida (aunque no bebiera), quiero salir ahí fuera mirando el presente como se merece, con una bonita sonrisa que mis padres pintaron en mi rostro y ganas, muchas ganas de sonreírle a la vida...

Los motores de arranque han empezado a mover sus turbinas, puedo oír su leve rugido, pronto las ruedas que me sostienen se esconderán en mis entrañas para con la fuerza de mil impulsos echar a volar hacia arriba, ahí donde el peso es tan leve como en un medio acuoso pero además puedes respirar aire fresco y limpio...

Voy, mi pecho late y mi boca empieza a salivar para saborear el mundo...

Prepárate mundo... no pienso dejarte ni una miga...

Valenia Gil


viernes, 22 de septiembre de 2017

ANA WIYA KASHA: 4 Poemas.


No hay texto alternativo automático disponible.

Ella no ha pedido
el papel de sumisa
en la fiesta,
reniega de él,
pero lo hace bajito,
como para ella,
como para las otras mujeres
que vienen de toda la vida
arrastrando esta pesada piedra.

Ella no ha elegido,
agachar la cabeza,
vivir peor,
aguantar más.

Ella no ha elegido,
pero no se rebela,
no sabe cómo hacerlo,
no encuentra a qué asirse
en este mundo de hombres,
pensado para hombres,
que por supuesto
las quieren esclavas,
calladas,
en casa,
haciendo la comida,
haciendo la cama,
limpiándolo todo,
lavando la ropa,
cuidando a los hijos,
a los padres,
a los enfermos,
haciendo la compra,
haciendo la cama,
haciendo calceta,
haciendo de todo
menos pensar.

En dónde está escrito
que no pueda soñar,
que no pueda opinar,
que no pueda cambiar.

Ella no sabe
dónde está la salida,
porque el mundo la quiere
sumisa y perfecta.

*

¿Por qué ha de importarme
que dentro de 50 años
nadie me recuerde?
Ahora escribo más,
que duda cabe,
pero no necesariamente escribo mejor,
me da la sensación en ocasiones
de tener a alguien
leyendo por encima de mi hombro,
alguien censurando, aplaudiendo,
alguien decidiendo
si merece la pena o no.

Y no quiero,
no me da la gana,
yo nunca escribí
para que otro decidiera por mí.

Siempre escribí para salvarme,
para hacerme a mí misma
entendible la realidad,
esa que tantas y tantas veces
se me puso de manos,
que me hincó
con tanta furia la garganta.

Pepito Grillo dice
que me repito,
¡ cómo no!

¿De que otra cosa voy a hablar
si no es de la vida?
¿Cómo no voy a sangrar
versos y más versos
de aquello que me arde por dentro?

*

No tener donde caerte muerto,
acaso te preocupe,
desconoces que la muerte
siempre es gratis,
que nadie queda
por encima de la tierra.

Es mucho peor
no tener donde caerse vivo,
no tener con quién
caer,
las veces que haga falta.

Te cansarás de atesorar
riquezas a deshora,
darás tu alma a quien sea
por hallar al menos
una mano
que te borre el frío.

*

¿Quiénes son los poetas de hoy?
¿A quién gritan?
¿A quién reclaman?
¿Por quién escriben?
¿Qué cosas les queman la garganta?


Ana Wiya Kasha


martes, 19 de septiembre de 2017

EL TAMAÑO IMPORTA por MARÍA GUIVERNAU



Importa
que el colchón crezca
con tu ausencia,
que tus abrazos
me abarquen hasta el pecho,
que las decepciones
quepan en el fondo del último cajón
y se hagan olvido,
que el impulso de las ganas
borre distancias y aumente el deseo,
maquillando la nostalgia,
que el riesgo que corramos
sea proporcional
al objetivo que queramos alcanzar,
que la cantidad de lágrimas
nunca supere la de sonrisas,
que las cicatrices que nos atraviesan
se midan siempre en centímetros
de dolor cerrado
sin posibilidad de supurar,
que los miedos encojan
al bañarlos en agua fría,
que los sueños
lleven levadura en su masa
y doblen su tamaño al hornearlos,
que infinito sea de sexo,
de caricias,
de labios besando,
de amor.
Porque el tamaño,
al final,
siempre importa.

María Guivernau


lunes, 18 de septiembre de 2017

CUARTO DE EGB por GSÚS BONILLA




Nos despiojaban
cuando lo que teníamos
eran pulgas -malas pulgas-

aquellos tíos tan listos
desconocían por completo
que nuestra sangre era azul
puesto que éramos príncipes,
miserables, pero príncipes

y lo peor de todo
aquellos tíos tan listos
tampoco sabían

que entre parásitos

siempre

hubo

clases


Gsús Bonilla, de PGB. Poesía General Básica 2007 / 2017 (La Penúltima Editorial, 2017).

https://www.facebook.com/La-Pen%C3%BAltima-editorial-515828045265515/

jueves, 14 de septiembre de 2017

DEL ÁLGEBRA DE LA PALABRA por LUIS COLDER




[ 1 ]

Salgo al poema, que es la vida,
a la sabidurìa de los pasos
y a su sencillo envès,
me llevo la doble Torà de la vigilia
y el conocimiento antiguo de los mapas;
suenaTannhäuser –a cielo abierto– en la puerta,
he visto cosas que jamàs creerìais,
sì, el rocìo en el pico de las ocas,
cuerpos en llamas màs allà de los sentidos,
y todo se consuma en este aleph de tinta,
y lo que [ es | se ] licùa en el espejo de la noche
que se fue a negro, con tu ropa interior, hace rato,
entonces me das cuenta de que estàs a solas
con la antìfona de ti misma,
es hora de partir,
antes de que llegue la luz
al camino
y la balanza al sentido.


[ 2 ]

Recuerdas:

– Ballard espera su aviòn.
Y tù armas una chaqueta de
Purificaciòn Garcìa.

La niña se rìe de tu pose
cartesiana cuando buscas
la ilusiòn màs bella en el duty free
de la mañana,
y se te enredan las venas,
y el iris te ve por ùltima vez
a un poeta sentado que duda
tu vuelo, y le crees cuando dice
que siempre debe cobrarte en negro.

Lonjas en los ascensores del primer mundo
que entretenidos suben y bajan
su aire embalsa(ma)do en fragancias
caras, y amanece la estadìstica
y su memoria
de cuerpos exhaustos que sueñan rutas iniciàticas,
atajos quizàs algo cercanos a la vida
y a sus  (arrabales materiales).


[ 3 ]

error http 404.0
recurso no encontrado

se ha quitado el recurso que
està buscando
se le ha cambiado el nombre
o no està disponible
en este momento
deberìa buscar fortuna y rosas
en otra parte

Polaroid urgente de tu làgrima
notaria
de un vacìo cierto
cuando el amor es una maleta
abierta
en una cama doble
en una casa simple
que te abandona
al callejero de Pamplona
sin verso de vuelta
junto al dorso antiguo
de la carne
y de sus nombres


[ 4 ]

Marìa Kodama hace caja; Nueva York
ejercita su condiciòn urbana
y la lluvia se detiene
en las fotos de Central Park.
Despuès, llega, corriendo,
repleta de bolsas
y en sus malentendidos tacones altos.

Estoy sentado, me apura el tercer ¿què hago yo aquì?
– ¿No vas a la conferencia?
– No.

Y la tarde se convierte
en un pequeño acontecimiento que nos elige
para asistirla, a la espalda cuatro dìas de agua,
y tù rìes, mineral.

En unas horas China Town nos atiende en su perpetuo
anochecer, mientras, alguien habla de Cortàzar
–en la penumbra del primer mundo–
a una panda de jubilados de nuestra vida.


Luis Colder, Del álgebra de la palabra (Baile del Sol, 2017)-

http://bailedelsol.org/index.php?option=com_booklibrary&task=view&id=819&catid=115&Itemid=427

lunes, 11 de septiembre de 2017

PADRE por JULIO ROMERO



Si supieras, padre, que he necesitado apurar tu vida para entender que fuiste engullido por los convencionalismos de otra época donde la monotonía de la disciplina forjaba hombres desaprensivos, hombres emocionalmente distantes, preparados para no sentir remordimiento cuando el cansancio no os permitiera encontrar satisfacción ni tan siquiera en vuestro propio hijo.
Julio Romero

jueves, 7 de septiembre de 2017

1 POEMA de JORGE LÁZARO




Hablo con el idioma sucio de los tristes
y en mi ropa llevo restos de sangre y hojarascas.
Tomo partido por la vida rodeado de muerte.
Aúllo con los lobos y me mancho los pies.
Y me equivoco, dios cuanto me equivoco,
siempre me equivoco.

Me confunden los peldaños de esta escalera:
Si son de infierno o cielo,
o por qué espero aquí,
si nada me visita o me acecha:
Solo esta sábana que de blanco me cubre en la oscura noche.

Bastaría una onda, las manos unidas,
músculo en furia, inmensa furia, dolorosa y terrible furia
que en medio de estas líneas te deslumbrase.
Pero me equivoco, dios cuánto me equivoco,
siempre me equivoco.


Jorge Lázaro


martes, 5 de septiembre de 2017

NUNCA MÁS por ITZIAR MÍNGUEZ ARNÁIZ



Arrojémonos
amor
al abismo de lo impensable
juguemos al todo o nada
saltemos al vacío
que nada hay más cerca de ahora
que nunca
ni nada más lejos de todo
que siempre.

Itziar Mínguez Arnáiz, de Que viene el lobo (Sitóla Poesía)


lunes, 4 de septiembre de 2017

7 HAIKUS por JOAQUÍN PIQUERAS




HAIKU ANTE EL PELIGRO

surcan mi rostro
las estrías del tiempo,
no tengo miedo


HAIKU FUGIT

pasan las horas
lentas, y posan para
un tiempo que huye


EL HAIKU DE LA MARMOTA

días sin huella
en un estío ahogado
por la rutina


HAIKU MAUDIT

hay que decir
que la autodestrucción 
posee su arte


HAIKU ON THE STORM

me reconozco
en el bello estertor 
de la tormenta


HAIKÚ SE FUE A LA GUERRA

hay niños muertos
daños colaterales
según el parte


REFLEJOS EN UN HAIKU OSCURO

entre las nubes
ofrecen su fulgor
ojos de lluvia


Joaquín Piqueras


viernes, 1 de septiembre de 2017

DESTINO por ISABEL MARINA



Las heridas de tu rostro
queman lágrimas al nacer,
llevan versos escondidos
como pequeñas piedras
que esperan tu despertar.

Pero sabes muy bien
que no existen los milagros,
que tú aliento final
se derramará sobre aquella playa,
que todo es demasiado sencillo
y demasiado triste,
que la verdad no se expresa con palabras,
como ese vestido en la silla,
como tus últimos zapatos.

Tal vez llegues a anciano
pero nunca olvidarás tu infancia.


Isabel Marina


jueves, 31 de agosto de 2017

CRÓNICA DE LOS DÍAS QUE PASAN por NURIA VIUDA GARCÍA




El asfalto supura hedor a orines y cerveza. El servicio de limpieza municipal no se molesta en cepillar la mugre que va adhiriéndose a los talones igual que la edad.
Viajar entre amplios ventanales para observar los campos agostarse,mil caras entre las ruinas del paisaje. Arroyos acogiendo los juegos y los gritos.
Toallas extendidas sobre el césped de un verano más lento que arde y se desangra.
Siguen las fuentes manando el chorro cristalino que enjuagará la boca, antes de despedirse blasfemando.
Hoy te recordé siendo ese amor platónico. Hoy eres siempre y sigiloso.
Amor portátil para mi singladura.

*

El terror se esparce a la vuelta de la esquina.A dos pasos de la calle de cualquiera, como un estrépito de estrellas desencadenando la luz de alarma en plena madrugada.

Por un puñado de monedas una faca te traspasa el corazón y el dolor mezclado con la sangre caliente que mana de tu pecho te aletarga y entonces, sobre el asfalto, caes rendido una noche de agosto para nunca más llorar, para nunca más sentir, para dejar una pregunta y un lamento en el aire.
Debiste huir hacia el mar días atrás, la pereza juega malas pasadas y cuesta un triunfo pensar en la maleta.
Así el perro insaciable intuyó tu presencia a unos metros de tu portal, seguido y vigilado, escrutado hasta el detalle más nimio...

El terror inunda el barrio.Se oye decir que los asaltos continúan.
Ayer noche escuché un sonido fugaz, como de pomo vulnerado por una mano ajena, extraña y disonante.En mi soledad me precipité a cerrar todas las ventanas; premonición o sexto sentido al tiempo de tu despedida traspasando el asfalto cargado de verano.

*

Horizonte u horizontalidad que invade las mañanas de sol precipitando Agosto hacia un, sin duda, crudo invierno.
Los containers apestan a podrida certidumbre y mientras tanto, en este in pass de tiempo impertinente, en las playas atestadas, dicen que existe un sur benevolente y repleto de pescados a la plancha: esperando ser engullidos por estómagos dorados.
Engullir es un verbo terrorífico que implica la violencia de desaparecer tragado por la oscuridad del para siempre jamás.


Nuria Viuda García, de Crónica de los días que pasan.  


lunes, 28 de agosto de 2017

GOTEO por NATACHA G. MENDOZA



Sigue el goteo en el baño. Ese sonido al que estoy acostumbrado desde la niñez. No hay ningún problema en los grifos, nada llueve, nada llora. Pero sigue el goteo desde esa oscuridad inclinada del baño. A veces puedo oír las voces de mi padre, cuando llegaba a casa y escupía las palabras, intentando decir algo coherente cuando el alcohol lo recorría. Recuerdo que me despertaba temblando, de niño vivía en un constante temor. En cambio, no logro escuchar las voces de mi madre, ni sus tristezas, nada me queda de ella, salvo alguna foto quemada por el tiempo, dónde su mirada ojerosa me sacude. Y ese goteo, ese ruido de mi maldita memoria, cada noche regresa sin tregua, invadiendo esta pequeña casa, cronometrándome la existencia

Natacha G. Mendoza


viernes, 25 de agosto de 2017

ESPECTADORES DE VIDAS por MAICA MIRANDA




Mira el ring desde fuera del cuadrilátero. Nada puede hacer salvo pedir en sus adentros que los golpes dejen de castigar a los púgiles enfrentados en cruento combate.

Es imposible acceder al cuadrado enmarcado por la luz donde resalta la dureza del ataque, la indefensión del más débil, las escasas armas que posee.

Su mayor valor es el coraje, la voluntad, el esfuerzo diario y mantenido, la seguridad en el triunfo.

Nada se puede hacer para ayudarles salvo permanecer en pie aguantando la sonrisa como bastón de apoyo en su contienda.

Él ya pasó por esa situación y aún conserva el regusto de sangre goteando de la nariz a la boca, el infinito cansancio, el aturdimiento.

Aún hoy y a pesar de sus años tiene que descender al infierno, calzarse los guantes, ajustarse el protector entre los dientes y saltar a la lucha que no da cuartel ni tregua.

La mayor parte del tiempo persiste, espectador lastrado, aguardando que rematen su faena, que puedan con el enemigo feroz que patea su cabeza y salgan incólumes de la lucha.

Aprieta los puños, hinca los talones, y ruega. No le queda otra que mantenerse a la espera.


Maica Miranda, del blog Al sur de los tambores.


jueves, 24 de agosto de 2017

1 POEMA de MÓNICA CALDEIRO



el destello que da el amante
del amor incondicional e inagotable / aunque
momentáneo / abre una brecha
a lo verdadero

AMA // aunque mañana
se deshaga el mandala de arena
ese destello / ese fulgor incandescente
ya pertenece a otro tiempo
fuera de los calendarios

AMA // aunque todo dicte lo contrario
y las grandes fuerzas digan basta /

pues
sólo el acto de amor
devuelve y comprende
con un solo gesto
la longitud completa de toda una vida
la redondez entera de la vida toda


Mónica Caldeiro


miércoles, 23 de agosto de 2017

COMO EL HILO DE UN CHICLE QUE SACO DE MI BOCA por VALENIA GIL



Tantas palabras para nada... tanta descripción sin fondo para no tocar suelo, para no encontrar punto de apoyo para impulsarme hacia arriba y conseguir sacar mi boca a la superficie y respirar... respirar una gran bocanada de aire que me permita seguir viviendo...

Tanto pelo enroscándose en mi dedo como el hilo de un chicle que saco de mi boca y estiro y estiro... tanta sonrisa y lágrima, tanto placer y dolor, tanta esperanza y oscuridad, tanto blanco y negro con finos puntitos de confeti de colores que a veces sin más se cuelan por un agujero ínfimo soplados por mi boca hacia el interior de mi habitación para tratar de darle el brillo y color que a veces también merezco...

Tanto rojo en sus dedos, en sus labios, en los de ellos, en los de ellas... tanto, tanto y yo tan poco...solo un rojo rebajado en agua, tanta agua que mi acuarela necesita un cambio de pincel que tenga la capacidad de recoger aunque tan solo sean los restos de aquel rojo que una vez fue...

Conversan y me hago pequeña... tan pequeña... tan invisible... tan que dejo de estar y de existir, que me convierto en un punto negro en una hoja de papel y no sé si soy un punto y final o tal vez el último de los puntos suspensivos que tanto me gusta pintar...

No fue lo que quise que fuera, no es lo que quiero que sea, no será lo que me gustaría pudiera ser... porque el mundo es caprichoso y yo la más malcriada de todos, la inocente, ignorante, ilusa, pecosa descabellada aniñada, esa que se sienta en la primera fila de todas y los demás creen que lo hace por chula, por altiva, por pelota y lo hace porque no escucha una mierda de lo que van a decir los de delante mientras el resto del público se amontona en las filas traseras a medio camino entre soy el más pasota de la clase, de la audiencia, del público... o joder, no quiero ser el distinto, el diferente, al que se le ve a las claras y de lejos ahí sentado, desnudo por su soledad, por su aislamiento, por su que os den por el culo a todos que yo me siento aquí quede bien o quede mal e importándome una de esas que se van por el inodoro lo que podáis pensar de mí... ¿se nota que hoy estoy gris?... joder, ni puto caso me hagáis...


Valenia Gil


lunes, 21 de agosto de 2017

3 POEMAS de LOIDA RUIZ RODRÍGUEZ



Las azoteas
desde allí se ve todo
se siente el dominio
de mirar sin ser visto.
Cientos de monolitos
sucios
impersonales
se extienden alrededor.
Grises
de ocres manchados
como las personas que los ocupan
tristes
semejantes.
Y solo
de vez en cuando
te sorprende un hogar
azul o verde o rosa.

¿Habitará la felicidad en él?

*

Que no sople el poniente.
Que se mete por las rendijas
de los ojos, de las uñas
que se agarra en la cabeza hasta que hierve en locura oscura
que desquicia veletas que no cesan
de dar vueltas sobre sí mismas.

Ya quema el poniente.
Su aire seco seca la boca
aterrala de sal y arena
alegrías y mañanas
y no ceja en su aullido
no.
Vendaval ahora
temporal caliente
ventolera que amojama
entrañas y costumbres
que convierte en saurías
todo lo que roza.
Que lapida con granos de arena
piel y memoria
y abrasa con su abrazo de fuego
verbo y sentido.

Que cese ya este poniente
maldito
antes de que su aliento
arrase caricias y suspiros.
Que calme
que se agote
para que su último soplido
no incinere
todo
lo que fuimos.

*

Entonces llegas
te sientas
los observas
tras el velo de un café
todos tienen una historia que necesitan contar
a alguien.
Se les ve en los dedos inquietos
en los labios quebrados
en los ojos que buscan un nosequé mientras arañan palabras y las tejen
con torpeza
con indecisión.
Y luego están los que se las cuentan
a sí mismos
por escrito
también en silencio.
No preguntes cuál es la diferencia
no creo que la haya.

jueves, 17 de agosto de 2017

911 CARRERA por RAFAEL SANZ SIERRA



Volver a los 90
con el grunge,
con Ugly kid Joe
Cobain
Scott Weiland
Courtney Love
y salir
de la puta era del reggaeton,
porque yo en mi cabeza
solo tengo
Snatch, cerdos y diamantes,
a Cicciolina
comiendo pollas
en mitad de La Via Nazionale,
y a seis escritores fracasados
de mirada furiosa
que desde los márgenes
van a volver a hacer esta mierda
grande.

Rafael Sanz Sierra